El Tercer Cuarto de la Vida

 Estamos viviendo un momento que no deja de asombrarme y maravillarme.  La rapidez  del mundo actual, el desasosiego y la amplitud de conexión  que puede llegar a producir  la globalidad, la maravilla del aprendizaje y del pensamiento colectivo. Un mundo cada vez más complejo  y aparentemente caótico  en el que, sin embargo, vemos emerger a cada instante nuevos y múltiples pensamientos.

 ¿De que manera participamos, aprendemos y aportamos ahora los mayores de 50 a  este mundo?  ¿Cómo estamos eligiendo  transitar  por esta etapa de la vida en un momento de la historia de la humanidad en que es nuestra responsabilidad que la vida siga siendo sustentable en el planeta? ¿Cómo elegimos participar en  facilitar la evolución de nuestra naturaleza humana?

 Siempre he pensado que cada etapa de la vida es maravillosa y tiene su sentido propio Me gusta pensar que esta etapa del ciclo de la vida -  la del Tercer Cuarto de la Vida- (de los 50 a los  68 o incluso 70),  es para poner nuestro conocimiento y sabiduría al servicio de otros. Vivir en una energía  de amor y compasión; iniciar, desarrollar o acompañar proyectos en los que la ambición de los años más jóvenes se va reemplazando por  vivir  “ecuánimemente apasionada”. Y  al servicio de un bien mayor que el solo logro personal o de un grupo en particular. Al servicio de un mundo para las generaciones actuales y también para las futuras, no solo de la especie humana sino de todo el planeta. 

 

Podríamos por ejemplo instalar la práctica del intercambio y la integración de sabidurías  intergeneracionales. Los que estamos en lo que yo llamo El 3er Cuarto de la Vida tenemos  tanto que aprender y al mismo tiempo tanto que aportar. ¿No les parece?

Hola, Angélica.

¡Cómo no interesarme en esta temática cuando ya estoy ahí!.

Te felicito por la idea, por generar un espacio dónde compartir mi mirada con las de otros, un espacio para reinventarnos, para diseñar nuevas formas de estar en este mundo tan interesante.

Mientras más años tengo, más me sorprende la humanidad, aquello de lo que somos capaces para bien y para mal. Siento que somos como una cajita de pandora y lo único que me inquieta, es no tener suficiente tiempo de vida para empaparme de tanta maravilla. 

Los que estamos en esta etapa tenemos mucho que aportar. Nuestro deafío es encontrar formas de materializar ese aporte.

Me sumo a ese maravilloso desafío.

Cariños,

Rubi.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar